La lectura rechazada...

Después de una buena ducha, Daniel bajó a desayunar a la cafetería de la esquina. Se sentó, cogió un periódico, y a la vista de las noticias alentadoras de su portada, decidió dejarlo donde estaba. No estaba predispuesto a eso, no quería que nada ni nadie le avinagrara el día. El olor a café y bollería lo abstrajo al instante.
El día era precioso y Daniel tenía la necesidad de disfrutarlo. Se colocó frente a un paso de cebra y lo atravesó. Cuando iba por la mitad un coche lo atropelló y su conductor se dio a la fuga...
Momentos antes de que Daniel abandonara la cafetería, una mujer se sentó a su espalda. Cogió el periódico que Daniel se negó a leer y, entre un buen café y bollería recién sacada del horno, leyó en la portada del mismo una noticia curiosa que se refería precisamente al barrio dónde ella se encontraba: "Un conductor suicida utiliza los pasos de cebra para atropellar a peatones". Al terminar el desayuno se marchó a casa... cruzó tres pasos de cebra poniendo un celo especial... y no le ocurrió nada...





laleo dijo
es muy buena reflexion me haz dejado pensando en ello porque quizas yo he sido un daniel
13 Noviembre 2008 | 05:07 PM