Maldita conmemoración...
“25 de Noviembre… ¿la conmemoración de una vergüenza social?”
Hay veces que nuestros sentidos perciben acontecimientos antes que éstos se produzcan. Y ese fue el día. A pesar de que nuestros desencuentros eran habituales, el tono de aquella discusión me pilló desprevenida. José lanzó su puño contra mi pómulo; lo hizo con fuerza… con saña… con odio…
El golpe me envió directamente al suelo. Y esa fue mi perdición. Al instante, una lluvia de patadas brutales impactaron sobre mi cuerpo. Pero tuve suerte; mucha suerte. No perdí la consciencia al tercer o cuarto golpe… perdí la vida.
Mi alma se transportó de mi cuerpo yacente y presencié –impávida- el resto de la encarnizada paliza que mi marido me propinaba. José tenía los ojos desencajados de sus órbitas mientras una segregación espumosa se acumulaba entre la comisura de sus labios. Pero seguía golpeando a un cuerpo indefenso… inerte… que ya ni siquiera se protegía…
Esa fue mi muerte. Dolorosa. Tenía 28 años. Mis sueños e ilusiones me fueron arrebatados por una de las personas que más he querido en mi vida. Mi destino me fue anticipado. Desde aquella lúgubre tumba observaré como José, en connivencia con una justicia mal aplicada, podrá rehacer su vida. ¿Pero y yo? Ah, bien… seguiré pudriéndome…





arwen7 dijo
Si Manuel, una verguenza que no hay que dejar de denunciar y gritar, quizas alguna vez pueda ser posible que no tengamos que seguirr sumando nombres de victmas a esa lamentable lista.
Besos.
25 Noviembre 2008 | 03:20 PM